En este oficio, no siempre se hace algo visible.
A veces, simplemente estamos ahí.
Sentados. En silencio. Escuchando.
Y, sin embargo, es en ese momento
cuando algo ocurre.
La gente habla.
O no habla.
Pero sabe que no está sola.
Este trabajo me ha enseñado algo esencial:
estar presente, a veces, vale más que hacer.
